Sora de OpenAI: ¿Revolución creativa o nuevo choque con Hollywood?

El mundo del entretenimiento está a punto de entrar en un nuevo capítulo: OpenAI prepara la actualización de Sora, su generador de video, con una medida que ya encendió el debate en la industria.

La novedad es clara y polémica: el sistema podrá incluir material protegido por derechos de autor a menos que los titulares pidan expresamente su exclusión. En otras palabras, el silencio equivaldrá a un “sí”.

Un giro en las reglas del juego

Este modelo de “exclusión voluntaria” plantea una pregunta incómoda para estudios y creadores:
¿será suficiente con reportar cada infracción detectada, o se abre la puerta a un nuevo tipo de apropiación digital?

OpenAI defiende su postura con un mensaje de apertura: “Si hay personas que no desean formar parte de este ecosistema, podemos colaborar con ellas”, explicó Varun Shetty, vicepresidente de alianzas mediáticas.

Entre la innovación y la fricción

La estrategia recuerda a lo que ocurrió con la herramienta de generación de imágenes de la compañía, que en abril inundó la red con piezas al estilo de Studio Ghibli hasta que el estudio pidió quedar fuera.

Por ahora, lo que sí está claro es que Sora no permitirá recrear a figuras públicas reconocibles sin consentimiento. Jason Kwon, director de estrategia de OpenAI, lo resumió así: “Tratamos los derechos de autor y la imagen personal como cosas distintas”.

Hollywood en alerta

El anuncio llega en un contexto en el que artistas, directores y músicos han levantado la voz para exigir reglas claras: consentimiento, compensación y protección de su trabajo creativo. Algunos juristas interpretan la jugada de OpenAI como un movimiento estratégico: avanzar rápido y asumir el costo del debate después.

Mientras tanto, la competencia no se queda atrás. Google impulsa su propio generador, Veo 3, integrado en YouTube, en una carrera por conquistar a los usuarios que ya consumen video en formatos breves.

¿Qué viene después?

Con su primera versión lanzada en diciembre, Sora ya permite crear clips en alta definición a partir de texto. La actualización promete expandir las posibilidades… y también las controversias.

El telón apenas se levanta y lo que está en juego no es sólo la creatividad, sino el equilibrio entre innovación y derechos. ¿Estamos frente a la nueva era del cine generado por IA, o a la próxima gran batalla legal del entretenimiento?

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