Puebla pisa fuerte: la industria del calzado renace con innovación y orgullo comunitario

La tradición zapatera en Puebla vuelve a brillar. Lo que hace unos años parecía un reto lejano, hoy se ha convertido en una historia de éxito: fábricas, cooperativas y manos artesanas están escribiendo un nuevo capítulo en la industria del calzado.

Con una meta ambiciosa de 700 mil pares de zapatos producidos para 2026, municipios como Tepeyahualco y Tehuacán ya muestran resultados palpables: 300 mil pares escolares fabricados y distribuidos en más de mil 500 escuelas primarias, beneficiando a casi 239 mil niñas y niños.

Pero más allá de los números, este renacer significa algo más profundo: empleos dignos, arraigo en las comunidades y el orgullo de llevar el nombre de Puebla en cada par de zapatos. Como expresó un productor local: “Con este impulso la gente se queda en casa, se eliminan migraciones y se construye un futuro con certeza”.

La innovación también se hace presente. Cada caja de calzado ahora integra un código QR, que conecta directamente con la historia del productor o productora, ofreciendo transparencia y cercanía entre quienes fabrican y quienes usan el producto.

“En Puebla quien vende zapatos de manera ilegal comete un delito y se le aplicará la ley. Vamos a respaldar a la industria zapatera local y nacional”, declaró el gobernador Alejandro Armenta, en apoyo a este esfuerzo colectivo que defiende al sector frente al contrabando.

El resultado: un proyecto que no solo reactiva una industria, sino que también genera riqueza comunitaria y fortalece la identidad poblana.

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