Con el objetivo de reducir accidentes y proteger la vida de peatones y automovilistas, Puebla puso en marcha un operativo de monitoreo vial inteligente enfocado en detectar y sancionar a vehículos con placas de otros estados que rebasen los límites de velocidad.
El sistema, apoyado en cámaras de control, ha registrado más de cinco millones de captaciones por exceso de velocidad; la mayoría corresponde a unidades foráneas. La medida busca cortar de raíz conductas de riesgo como arrancones y maniobras imprudentes que convierten calles y carreteras en zonas de peligro.

Durante el anuncio, el gobernador Alejandro Armenta subrayó el espíritu preventivo del operativo: “No queremos más choques por negligencia ni exceso de velocidad; manejar implica responsabilidad”, señaló, al insistir en que las vialidades no son pistas de competencia.
La Secretaría de Movilidad y Transporte informó que los mayores registros de exceso provienen de Tlaxcala, Estado de México, Morelos, Ciudad de México y Veracruz. Además, alertó sobre el incremento reciente de siniestros viales, con alzas significativas en personas lesionadas y fallecimientos, un contexto que hace indispensable actuar con oportunidad.

Las autoridades aclararon que el monitoreo no tiene fines recaudatorios ni afecta al turismo. El enfoque es claro: intervenir cuando se excede la velocidad para prevenir accidentes y evitar daños a terceros. En campo, la Secretaría de Seguridad Pública respalda los operativos con coordinación metropolitana para garantizar su correcta aplicación.
Con tecnología, presencia en calles y un mensaje directo a la conducción responsable, Puebla apuesta por vialidades más seguras y traslados sin riesgos innecesarios.






