El lazo entre los poblanos y su tierra ha evolucionado: hoy, los paisanos que cruzaron fronteras regresan como socios estratégicos de una economía en plena transformación. El Gobierno del Estado ha abierto una ventana de oportunidad sin precedentes para que el capital migrante se convierta en el motor que detone la riqueza comunitaria, inyectando vitalidad a los talleres y empresas de las distintas regiones de la entidad.
Esta iniciativa no solo busca captar inversión, sino sustituir importaciones fortaleciendo lo hecho en Puebla, transformando la nostalgia en proyectos productivos de alto impacto.
Del Taller Local a la Competencia Global
La invitación para los connacionales es clara: participar activamente en sectores donde la mano de obra poblana ya es reconocida por su excelencia. Las áreas estratégicas para la inversión incluyen:
- Tradición y Manufactura: Calzado, mobiliario y la fabricación de bicicletas.
- Industria Pesada: El robusto sector automotriz, orgullo del estado.
- Soberanía Tecnológica: Un llamado a liderar el desarrollo de semiconductores, inteligencia artificial y ciencia aplicada.

Un Futuro Diseñado por Poblanos
La Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) se reporta lista para integrar este capital con la fuerza laboral migrante. La meta es clara: canalizar el conocimiento y los recursos hacia las “vocaciones del futuro”, alineándose con la visión nacional de fortalecer la independencia tecnológica de México.
Sobre este modelo de colaboración que une a las familias a pesar de la distancia, el gobernador Alejandro Armentasubrayó la importancia de la participación de los poblanos en el exterior:
“Extiendo una invitación a las y los paisanos poblanos para que participen con su capital… con la participación de los connacionales en empresas o talleres locales, se detona la economía de las distintas regiones en la entidad, al tiempo que se impulsa la generación de empleos”.

Prosperidad Compartida
Este esquema permite que el éxito obtenido por los poblanos fuera de nuestras fronteras se traduzca en mejores condiciones de vida para sus familias y comunidades de origen. Al invertir en “lo propio”, se evita la fuga de capitales y se crea un círculo virtuoso de desarrollo regional donde el talento, el dinero y la innovación se quedan en casa.
Puebla reafirma así que sus límites geográficos no son barreras, sino puntos de conexión para una comunidad global que trabaja unida por el bienestar del estado.






