Más allá del asfalto y las grandes infraestructuras, Puebla está apostando por la “obra humana”. Bajo una visión bioética, el estado ha convertido las canchas, los lienzos y los escenarios en los verdaderos escudos contra la delincuencia, demostrando que un joven con un balón o un instrumento en la mano es un ciudadano con futuro.
Del Barrio al Podio Mundial
El talento poblano ya está dando frutos a nivel internacional. Ejemplo de ello son los campeones panamericanos de Kickboxing, Marco Antonio Figueroa Ruiz y Héctor Capilla Romero, quienes tras conquistar Guatemala, ahora ponen la mira en el mundial de Italia. Sus historias demuestran que el deporte no solo desarrolla habilidades físicas, sino que forja la disciplina necesaria para la vida.

“Cada joven que entrena, se forma en el arte o practica un deporte, es una vida que se arrebata a los grupos delictivos”, afirmó el gobernador Alejandro Armenta, al destacar que formar la disciplina en la juventud es tan vital como cualquier obra pública para multiplicar mentes creativas que amen a su estado.
Un 2026 de Talla Mundial
Puebla se prepara para ser el epicentro del deporte de alto rendimiento, compitiendo en el escenario global junto a ciudades como Madrid y Shanghái:
- Olimpiada Nacional 2026: El estado será la sede de 16 disciplinas (incluyendo Esgrima, Breaking, Karate y Rugby), recibiendo a miles de atletas durante abril y mayo.
- Copa del Mundo de Tiro con Arco: Del 7 al 12 de abril, la élite mundial de esta disciplina se citará en tierras poblanas.
- Culturismo de Élite: En mayo, más de 1,500 competidores llegarán para el certamen Mr. México Junior y Máster.

La Cultura y el Deporte como Herramientas de Paz
La estrategia es clara: reconstruir la seguridad desde la raíz. Al integrar a la juventud en circuitos competitivos y expresiones artísticas, se busca no solo el bienestar físico, sino la creación de una identidad basada en el esfuerzo y el orgullo de pertenencia.






