La movilidad en la zona sur de la capital poblana está recibiendo una actualización profunda. La rehabilitación de la avenida Cúmulo de Virgo, en el estratégico tramo que conecta el Bulevar Atlixcáyotl con la 11 Sur, no es solo una obra de asfalto; es la puesta en marcha de un modelo de infraestructura que logra reducir a una tercera parte el costo de pavimentación convencional.
El ADN de la obra: Tecnología y Alianzas
Lo que hace innovadora a esta intervención es la combinación de recursos técnicos y convenios federales que optimizan cada peso invertido:
- Autogestión Operativa: El uso de módulos de maquinaria estatal permite ejecutar los trabajos de forma directa, eliminando sobrecostos.
- Sinergia con PEMEX: Gracias a la donación de 6 mil toneladas de asfalto AC-20, la meta estatal se ha expandido para alcanzar la rehabilitación de 5 mil calles y 33 avenidas en toda la entidad.
- Sostenibilidad Vial: Al eliminar baches y mejorar el flujo vehicular, se reduce el desgaste de los automóviles y la emisión de contaminantes por tráfico detenido.

Un beneficio directo para la comunidad universitaria y vecinal
Cúmulo de Virgo es más que una calle; es un conector esencial para la vida académica y comercial. La obra impacta positivamente a estudiantes de la BUAP y a residentes de más de 10 colonias, incluyendo la Reserva Territorial Atlixcáyotl, San José Mayorazgo y El Patrimonio.
“Este modelo de obra pública eficiente y transparente permite realizar pavimentos a una tercera parte del costo, mediante el uso de maquinaria propia y la coordinación con el Gobierno de México y PEMEX”, informó el gobernador Alejandro Armenta Mier, durante la supervisión de los trabajos que buscan elevar la calidad de vida de las familias poblanas.

Infraestructura Integral
A la par de la pavimentación, la zona fortalece su capacidad administrativa con los avances en el nuevo edificio de la Secretaría de Planeación, Finanzas y Administración. Para usuarios como la estudiante María Martínez o vecinas como Sandra Guerra, esta intervención representa el fin de años de deterioro, devolviendo la fluidez a una de las venas más transitadas hacia la zona de Angelópolis.
Con estas acciones, Puebla demuestra que la innovación en la construcción no solo reside en los materiales, sino en la inteligencia administrativa para hacer más con menos, priorizando la seguridad vial y el tiempo de los ciudadanos.





