La seguridad en Puebla no solo se mide en patrullajes, sino en la capacidad de transformar comunidades. Bajo esta premisa, los municipios de Zacatlán y Chignahuapan se convirtieron en el epicentro de las Ferias de Paz, una estrategia integral que logró retirar armamento de las calles y, en su lugar, sembrar herramientas de salud, cultura y emprendimiento para las familias serranas.
Un canje por la tranquilidad: “Sí al Desarme”
La campaña “Sí al Desarme, Sí a la Paz” arrojó resultados tangibles en la región. Ciudadanos acudieron de manera voluntaria para entregar dispositivos que representaban un riesgo en los hogares, recibiendo a cambio un incentivo económico que fortalece su economía familiar:
- El arsenal recuperado: Se recabaron pistolas, escopetas, mosquetones y armas hechizas, además de casi medio centenar de cartuchos útiles.
- Inversión en paz: El Gobierno destinó más de 49 mil pesos en compensaciones directas a quienes decidieron apostar por un entorno sin pólvora.

Ferias de Paz: Un despliegue de bienestar total
Más allá del desarme, las jornadas funcionaron como un “hospital y centro de capacitación” al aire libre, donde la respuesta de la población fue masiva. Entre las acciones más destacadas se encuentran:
- Salud Preventiva: Tamizajes gratuitos de tensión arterial y diabetes para la detección oportuna de padecimientos.
- Emprendimiento Violeta y Artesanal: Talleres de elaboración de mermeladas, velas y jabones, diseñados para impulsar la autonomía económica local.
- Educación y Medio Ambiente: Entrega de árboles frutales, servicios de alfabetización y mediación lectora para todas las edades.
- Cultura Vial y Protección: Un circuito vial infantil y módulos de atención inmediata para las mujeres, reforzando el tejido social desde la infancia.

Fuerza Institucional en Territorio
Este esfuerzo es el resultado de una sinergia sin precedentes entre los tres niveles de gobierno. Con el respaldo de la administración de Alejandro Armenta Mier y alineado a la estrategia nacional de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, participaron desde fuerzas federales como SEDENA, SEMAR y Guardia Nacional, hasta dependencias estatales de salud, cultura, igualdad y medio ambiente.
Con estas acciones, la Sierra Norte demuestra que la paz es un proceso activo que se construye mano a mano con la ciudadanía, sustituyendo los riesgos por oportunidades de desarrollo y bienestar duradero.






