El Super Bowl LX no solo será recordado por el juego, sino como el momento exacto en que la cultura latina alcanzó una escala de audiencia sin precedentes. La NFL ha confirmado lo que ya se sentía en la conversación digital: el show de medio tiempo de Bad Bunny es oficialmente el más visto de todos los tiempos, registrando una cifra astronómica de 142.3 millones de espectadores.
El fin de los mitos: Superando a las leyendas
Lo que parecía una marca inalcanzable ha sido superada. Con estos números, el “Conejo Malo” ha desplazado del podio a iconos que definieron el espectáculo de medio tiempo durante décadas. En un giro poético, Bad Bunny no solo superó a la realeza del pop, sino que dejó atrás el récord inmediato establecido apenas un año antes:
- El salto cuántico: Superó los 133.5 millones de Kendrick Lamar (2025) y los 133.4 millones del legendario Michael Jackson (1993).
- Dominio Multiplataforma: La cifra oficial combina la televisión tradicional de NBC con un impacto masivo en streaming, demostrando que el artista domina tanto la pantalla del hogar como el ecosistema digital.
Más que música: Un guion que cautivó al mundo
¿Qué hizo que 142.3 millones de personas no despegaran la vista? La clave estuvo en una narrativa de identidad y disrupción. El espectáculo no fue un simple concierto; fue una declaración cultural que incluyó desde una boda real en pleno escenario hasta un desfile de estrellas invitadas que celebraron la unión y el orgullo hispano. Estos elementos inéditos mantuvieron la curva de atención en niveles nunca vistos.
El Nuevo Estándar Global
Este récord redefine lo que significa ser un “artista global” en 2026. Al posicionarse por encima de figuras como Rihanna, Usher y Katy Perry, Bad Bunny confirma que el idioma español y los ritmos urbanos son hoy la lengua franca del entretenimiento masivo.
El Super Bowl LX marca un antes y un después: el día en que un artista de Puerto Rico tomó el escenario más grande del planeta y lo convirtió en la fiesta más concurrida de la historia.






