El corazón de Puebla se transformó en el escenario de un hito histórico. Entre el aroma a azahar y la alegría de miles de familias, el Zócalo capitalino fue testigo de una proeza que pone al estado en los ojos del mundo: la elaboración de una Rosca de Reyes Monumental de 6 kilómetros, certificada oficialmente como la línea de panes más extensa del planeta por el Guinness World Records.
Esta iniciativa, que fusionó la maestría de los panaderos locales con el espíritu de colaboración, superó todas las expectativas, convirtiendo una tradición centenaria en un símbolo de identidad y orgullo poblano.

6 Kilómetros de Tradición y Esfuerzo
Lograr una marca de esta magnitud no fue tarea sencilla. El proyecto requirió la coordinación de cientos de artesanos del pan, quienes trabajaron hombro con hombro para dar forma a este gigante de masa y fruta cristalizada.
Al respecto, el gobernador Alejandro Armenta, quien encabezó la convivencia junto a su esposa Ceci Arellano y autoridades municipales, reconoció el valor humano detrás del récord:
“Deseo que este nuevo año esté lleno de salud, unidad familiar, esperanza y trabajo para todas y todos… Resalto el esfuerzo y talento de las y los panaderos poblanos que hicieron posible la elaboración de la rosca de 6 kilómetros, la más grande del mundo, símbolo de tradición, colaboración y orgullo para el estado”, expresó el mandatario.
Unidad que traspasa fronteras
El evento no solo fue una victoria técnica, sino un triunfo de la cohesión social. Familias provenientes de todos los rincones, como la colonia San Ramón Castillotla, se dieron cita desde la madrugada para ser parte de la historia. Para asistentes como Carlos Fabián Herrera, estas actividades son vitales para “alimentar la ilusión de las niñas y niños”, mientras que para Lourdes Gámez, representan la oportunidad de fortalecer los lazos de amistad en un entorno de paz.

Organización e Identidad
El sector empresarial también fue pieza clave en este rompecabezas de 6,000 metros. Andrés Rojas, director de Grupo Gran Bodega, destacó que alcanzar este Récord Guinness habla de una Puebla organizada y enamorada de sus raíces. La suma de voluntades entre el gobierno y la iniciativa privada permitió que cada trozo de rosca fuera un mensaje de fraternidad compartido entre miles de ciudadanos.
Con este logro, Puebla no solo cierra con broche de oro las celebraciones de la temporada, sino que inicia el año demostrando que, cuando los poblanos se unen, no hay meta —ni rosca— que sea inalcanzable.






