Estimados lectores, es momento de preparar sus mejores galas. Los susurros en los pasillos de la Ciudad de México han sido confirmados: la elegancia de la Regencia londinense se traslada a la Capilla Gótica del Instituto Cultural Helénico. En una velada donde el tiempo parece detenerse, la experiencia Candlelight: Lo mejor de Bridgerton promete ser el evento social de la temporada, envolviendo a los asistentes en un mar de velas y acordes inolvidables.
Una sinfonía entre lo clásico y lo pop
¿Qué sería de un baile de los Bridgerton sin su música? La experiencia no solo ofrece un entorno visual impresionante, sino un viaje auditivo único:
- El Ensamble de Cuerdas: Un cuarteto interpretará en vivo los arreglos que han hecho famosa a la serie, fusionando la sofisticación instrumental con los éxitos pop contemporáneos que definen cada romance en pantalla.
- Atmósfera Inmersiva: La arquitectura histórica de la Capilla Gótica será bañada por la luz de miles de velas, creando el escenario perfecto para quienes buscan vivir su propio cuento de época.

Detalles para los Diamantes de la Temporada
Si desea asegurar su lugar en esta exclusiva lista de invitados, preste atención a las reglas de la etiqueta:
- El Atuendo: Aunque no hay un código estricto, se invita a los asistentes a canalizar su socialité interior. Encajes, guantes y sofisticación serán los mejores aliados para quienes deseen capturar el momento en este recinto icónico.
- La Cita: La música resonará durante 60 minutos, en una función apta para mayores de 8 años (menores de 16 deben asistir acompañados).
- Acceso Prioritario: La lista de espera ya se encuentra activa en fever.com. Los boletos para el público general se liberarán el jueves 5 de marzo a las 10:00 h.
Consejos para una velada impecable
Para ser el “diamante” de la noche, se recomienda llegar con antelación para disfrutar de la majestuosidad de la sede en la Av. Revolución 1500. No deje que este baile pase de largo; en una ciudad sedienta de magia, la Capilla Gótica será el único lugar donde los secretos se cuentan al ritmo de un violín.






