Puebla comienza a escribir un nuevo capítulo en materia de innovación científica y desarrollo tecnológico. Con avances significativos en proyectos estratégicos como el auto eléctrico Olinia y la Casa de Semiconductores Kutsari, la entidad se consolida como un punto clave para la investigación aplicada y la creación de soluciones tecnológicas con impacto social.
Ambas iniciativas reúnen a más de un centenar de científicas, científicos, ingenieras e ingenieros que trabajan de manera colaborativa para fortalecer la capacidad tecnológica del país. En apenas un año, estos desarrollos han posicionado a Puebla como un espacio donde el conocimiento se transforma en oportunidades, empleo especializado y progreso sostenible.

El gobernador Alejandro Armenta destacó el valor simbólico y científico del proyecto Olinia, al señalar que “Olinia es el símbolo del amor y la transformación científica impulsada desde la Presidencia de la República”, al tiempo que subrayó la participación de Puebla en más de una decena de proyectos tecnológicos de alcance nacional.
El Centro de Diseño del Automóvil Olinia representa un paso firme hacia la electromovilidad, al aprovechar la experiencia automotriz del estado, su capital humano calificado y una cadena productiva capaz de competir a nivel internacional. Además de impulsar tecnologías limpias, el proyecto abre la puerta a nuevas vocaciones científicas y técnicas entre las juventudes.
Por su parte, la Casa de Semiconductores Kutsari fortalece un sector clave para el desarrollo global, al sentar las bases para la investigación, diseño y formación especializada en microtecnología, un área estratégica para industrias como la aeroespacial, farmacéutica y de energías renovables.

A este ecosistema se suman iniciativas como la Red Nacional de Cómputo de Alto Rendimiento, el proyecto satelital Ixtli, el desarrollo de una supercomputadora de alto nivel y la participación en corredores científicos y turísticos vinculados al Gran Telescopio Milimétrico, todos ellos orientados a vincular ciencia, educación y desarrollo regional.
Con una visión que apuesta por el conocimiento como motor de bienestar, Puebla avanza hacia un modelo donde la ciencia no se queda en los laboratorios, sino que se traduce en innovación, oportunidades y futuro para las nuevas generaciones.






