El Instituto Tecnológico Superior de Teziutlán (ITST) no solo formará mentes brillantes, ahora también capturará la energía del sol. A través de la instalación de 170 módulos fotovoltaicos, la institución se transforma en un referente de sustentabilidad, integrándose a una estrategia que busca convertir el conocimiento en ahorro y el respeto al medio ambiente en una realidad tangible.
Ciencia aplicada para un aire más limpio Este proyecto no es solo una instalación técnica; es un respiro para el planeta. Con la puesta en marcha de estos paneles, se evitará la emisión de casi 99 toneladas de dióxido de carbono al año, demostrando que la tecnología de vanguardia y la conciencia ecológica pueden caminar de la mano en los campus poblanos.

Soberanía tecnológica desde las aulas La iniciativa, respaldada por la Agencia de Energía del Estado y la Fábrica de Paneles Solares, marca un hito en la forma en que los edificios públicos gestionan sus recursos. Al respecto, el gobernador Alejandro Armenta destacó la importancia de esta ruta hacia la eficiencia:
“Atendemos el ahorro de energía”, afirmó el mandatario, subrayando que este modelo de producción, impulsado incluso con capital migrante, busca extenderse a escuelas y centros de salud para fortalecer la riqueza comunitaria.
Un futuro de energía inagotable Con la proyección de duplicar la capacidad de producción de paneles para el próximo año, Puebla se posiciona a la vanguardia de la transición energética. Este paso decisivo en Teziutlán es el inicio de un ecosistema donde la educación superior lidera la transición hacia un estado más verde, autónomo y tecnológicamente soberano.






