En Puebla, cada historia de adopción es un recordatorio de que el amor tiene el poder de transformar destinos. En el marco del Día Mundial de la Adopción, el SEDIF compartió un mensaje claro y profundo: todas las niñas, niños y adolescentes merecen un lugar donde sentirse protegidos, escuchados y acompañados en su camino hacia el futuro.
La invitación de un corazón abierto
Ceci Arellano, presidenta del Patronato del SEDIF, llamó a las y los poblanos a mirar hacia quienes más lo necesitan: menores que han enfrentado situaciones adversas, infancias con discapacidad y grupos de hermanos que desean seguir creciendo juntos. Su mensaje fue simple pero poderoso: abrir las puertas de una casa puede convertirse en el inicio de una vida nueva.

El rostro invisible de la espera
Desde el Departamento de Adopciones, su titular, Cecilia Bonilla Martínez, explicó que muchos menores han llegado al resguardo del SEDIF buscando protección frente a la violencia o debido a que sus familias atraviesan momentos económicos difíciles. Cada caso es distinto, pero el anhelo es el mismo: estabilidad, cariño y pertenencia.
Puebla destaca por contar con un proceso de adopción que reconoce y abraza a los nuevos modelos de familia. Bonilla señaló que hoy pueden adoptar parejas del mismo sexo, parejas heterosexuales o personas solteras. “Lo que las y los niños necesitan es amor y un acompañamiento que les permita convertirse en adultos fuertes y seguros”, expresó.
Hasta el momento, 16 menores han encontrado un nuevo hogar, y con ello, una nueva oportunidad de crecer rodeados de afecto.
Cuando la adopción se vuelve destino

Miguel y Leandro, padres adoptivos de dos adolescentes, compartieron su experiencia:
El día que llegaron al SEDIF, descubrieron que muchos jóvenes mayores no suelen ser elegidos. Esa información los llevó a ampliar su rango de edad y, sin imaginarlo, encontraron a quienes ahora llaman hijos.
Hoy viven entre tareas escolares, metas de emprendimiento y la alegría de ver a sus hijos construir sus sueños paso a paso.
El llamado final: amor que acompaña, amor que transforma
Los padres adoptivos hicieron un llamado a la sociedad: considerar a niñas, niños y adolescentes de 6 años en adelante, quienes suelen esperar más tiempo para ser parte de un hogar. Detrás de cada uno hay una historia, un talento y un deseo profundo de pertenecer.






