La educación en Puebla ha salido de las oficinas centrales para instalarse en el corazón de las comunidades. En una jornada marcada por la cercanía y la eficiencia, la Secretaría de Educación Pública (SEP) desplegó sus servicios en el Zócalo de Atlixco, logrando atender de manera personalizada a 367 personas provenientes de diversas localidades, bajo una premisa clara: escuchar para transformar.
Puertas abiertas bajo el sol de Atlixco
A través de 15 mesas de atención estratégica, personal especializado de las subsecretarías de Educación Obligatoria y Superior recibió a docentes, padres de familia y estudiantes. El objetivo fue simplificar procesos que antes requerían traslados prolongados, abordando temas críticos como:
- Infraestructura: Gestiones para la construcción de aulas, techados y laboratorios.
- Trámites Académicos: Seguimiento a becas, títulos profesionales y procesos de admisión.
- Bienestar Escolar: Atención a reportes de convivencia y regularización de predios educativos.

Un gobierno cercano y resolutivo
La jornada contó con la presencia del titular de la dependencia, Manuel Viveros Narciso, quien estuvo acompañado por la alcaldesa Ariadna Ayala y la secretaria de Agricultura, Ana Laura Altamirano, reforzando la sinergia entre los diferentes niveles de gobierno para resolver las demandas de municipios como Santa Isabel Cholula y Huaquechula.
“En seguimiento a la instrucción del gobernador del estado, Alejandro Armenta Mier, de consolidar un gobierno de más territorio y menos escritorio, la dependencia acerca sus servicios a las distintas regiones de la entidad”, subrayó Viveros Narciso durante el evento.

Voces de la comunidad educativa
Directivos y docentes de instituciones como la Secundaria Federal No. 1 “Melchor Ocampo” y el Bachillerato “Celia Martínez Miranda” coincidieron en que este formato de atención elimina las barreras burocráticas y permite que las necesidades de las escuelas rurales y urbanas sean escuchadas de primera mano.
Con estas acciones, la SEP reafirma su compromiso con un modelo humanista e incluyente, donde la gestión educativa no solo se planea, sino que se vive y se resuelve en el lugar donde ocurre: en las calles y con la gente.






